Vida artificial para las baterías de litio de los notebooks
Los notebooks que se comercializa en la actualidad no tienen nada que ver, en cuanto a su rendimiento, con los ordenadores portátiles de sobremesa de hace apenas media década y mucho menos con los portátiles de hace sólo unos pocos años.
No sólo se ha incrementado el rendimiento de sus memorias, sino también se ha reducido su tamaño y su capacidad para funcionar durante mucho más tiempo en régimen de desconexión de la red eléctrica. Y todo, gracias a la autonomía que ha proporcionado la tecnología de las baterías de ión litio, una revolución tecnológica en la electrónica de gran consumo.
Prácticamente, todos los ordenadores personales portátiles operan en la actualidad con baterías de alto rendimiento de ión litio, que pueden llegar a dar una autonomía de ocho a doce horas de trabajo.
Sin embargo, es cierto que ese rendimiento es el teórico, el que el fabricante considera ideal y máximo, pero que la realidad del día a día del usuario acaba echando por los suelos ¿Cómo?, pues de muchas maneras, todas de uso corriente.
El uso del sistema WiFi o el brillo prolongado de los netbooks, sólo con éso, los ordenadores portátiles de sobremesa ya pierden un tercio de la reserva de energía de sus baterías. Las doce horas que marcaba el fabricante, se convierten así, en un uso cotidiano, en apenas nueve horas, o incluso, en la mitad, en seis horas con una sola carga y un cúmulo de apliaciones con gran gasto de la reserva energética.
El motivo de porqué los fabricantes no introducen baterías más grandes y con más capacidad está relacionado con el volumen que ocuparía este dispositivo de acumulación de energía de mayor tamaño en un conjunto cuyo valor y utilidad está en la miniaturización y en el reducido espacio de sus dimensiones.
De hecho, los ordenadores personales de sobremesa más pequeños han prescindido de memorias más grandes y de disqueteras para CD o DVD para hacerse aún más diminutos. Así, la batería no puede crecer más allá de unas dimensiones razonables.
Por otro lado, las baterías de ión litio aún no han alcanzado el desarrollo y las capacidades de acumulación de energía que todavía se espera de ellas. Con los mismos diseños de ordenadores personales, tendremos en un futuro no muy lejano baterías con una mayor autonomía para ocupar el mismo lugar. El diseño apenas variará y las baterías más potentes ocuparán el mismo sitio. Economía de diseño. Además, las baterías pequeñas siempre guardan relación el precio final del todo el equipo.
Porque lo aceptemos o no, el módulo de la batería ha de estar integrado en el cuerpo del ordenador de tal forma que nunca suponga un pegote, un adefesio, un dispositivo encajado de mala manera en su borde. La estética del aparato es importante en su diseño y en la integración de la batería. Baterías gigantes, no gracias.
Un dato que puede ayudar a comprobar el rendimiento del ordenador antes de comprar el aparato es fijarse en el amperaje que marca el fabricante en la etiqueta de las especificaciones y que puede resultar muy útil para conocer los límites del aprovechamiento energético del aparato.
Si señala seis módulos o células de energía y alrededor de 6.600 mAh (miliamperios por hora) tendremos seis horas de autonomía teóricas, si, por el contrario especifica que dispone también de seis células y sobre los 8.700 mAh, tal vez estemos en disposición de disfrutar unas diez horas efectivas de operatividad del notebook.
Sin embargo, a pesar de las especificaciones que pueda marcar el fabricante, siempre podremos hacer trampas a nuestro favor para alargar la vida de cada una de las cargas del ordenador.
De manera sencilla, como rutinas, podemos bajar la intensidad del brillo de la pantalla como señalamos al comienzo de este artículo, pero también reducir el uso del Bluethoot a la mínima expresión, y por supuesto, nunca dejarlo en funcionamiento sin uso práctico. Consume mucha energía. Otro factor que aumenta el consumo de energía de las baterías de litio de los notebooks es el empleo del citado recurso de conexión WiFi.
Pero, si queremos aumentar el rendimiento de las baterías del notebook de ión litio, hagamos lo posible por hibernar la secuencia de uso de nuestro ordenador portátil. Si es frecuente que hagamos pausas en nuestro trabajo con el portátil, hagamos que, por lo menos, esas pausas no nos pasen factura en el consumo de las baterías. El régimen de hibernación deja el gasto de energía del ordenador encendido en una mínima expresión.